Damn fine cup of coffee

Recientemente he terminado de ver la que posiblemente se convierta en una de mis series favoritas, la majestuosa obra televisiva que David Lynch y Mark Frost crearon en 1990, Twin Peaks.

Me ha fascinado de una manera sobrehumana. Pero no ha sido solo la increíble trama que nos lleva a preguntarnos ¿quién mató a Laura Palmer?, sino también la facilidad de conectar con los personajes y la grandiosa atmósfera del propio pueblo.

Os dejo un par de mis momentos favoritos de la serie y os recomiendo a todos que la veáis si no lo habéis hecho hasta ahora. Sino siempre podéis volver a verla, yo lo he hecho y no decepciona y más ahora que se anunció una nueva entrega en el próximo año.

 

Mini relato: Every breath you take

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Él la miraba desde la cama, apoyando la cabeza sobre su mano. De fondo se escuchaba música de alguna lista de reproducción que tenían ambos más que escuchada. Sus ojos estaban completamente abiertos y seguían cada gesto que ella realizaba de manera inconsciente, por fin dejó de teclear en el ordenador para girar su cabeza y cruzarse con la mirada del moreno, que la sonrió:

-¿Qué pasa?-dijo ella ante toda esa admiración por parte de él.

-Nada-dijo sin ni siquiera pestañear. Ella le lanzó una mirada de confusión ante dicha respuesta-Que estás muy guapa cuando trabajas.

-No me molestes-se rio ella, intentado quitar importancia a lo que él dijo-Tengo que entregar esto mañana y creo que me está quedando fatal.

-Miss preocupación-dijo entre risas mientras apartaba su mano dejándola caer haciendo que si cabeza se apoyará ahora en la almohada.

-Gracias por tu apoyo, pero me gusta dar lo mejor de mí.

-Doña perfección-bromeó de nuevo.

-Te vas a ganar una hostia-dijo en tono de amenaza pero con una pequeña sonrisa en sus labios.

-Estoy empezando a aburrirme de mirarte trabajar-sonó como una queja.

-No me mires pues-dijo volviendo su mirada a la pantalla del ordenador.

-¿Cuánto vas a tardar?

-Aún no lo sé-ella hablaba pero no apartaba su mirada de la pantalla y sus manos se movían con rapidez sobre el teclado.

Él no volvió a decir nada en un rato, simplemente se dedicó a mirar al techo mientras dejaba que la música le envolviera. Ella de vez en cuando suspiraba con fuerza debido a que bien se equivocaba en su texto o simplemente por aburrimiento. Pasada media hora dejó caer su espalda sobre el respaldo de la silla y resopló:

-Al fin-sonrió mirando su trabajo terminado.

-¡Ya era hora!-El moreno giró la pantalla del ordenador y comenzó a leer lo que ella había estado haciendo-¿Tanto para esto?

-¿Qué?-sonó indignada-He estado casi dos horas, ¿Qué hay mal?

-Era broma-se volvió a reír como la vez anterior-Está genial.

-¿Genial?-junto sus labios y los apretó con fuerza.

-Está perfecto, deja de preocuparte tanto y ven-alzó su mano como gesto hacia ella, para que se aproximará a él y sin decir nada más le obedeció y posó una de sus rodillas sobre la cama, para finalmente dejar caer el peso de su cuerpo sobre la misma:

-No quiero volver a oírte decir nada del trabajo este hasta mañana-intentó calmarla, su voz resonó en la cabeza de ella con efecto de eco.

-Entendido-cedió a su mandato.

El moreno rodeó con sus brazos a la joven, obligando a que ella se acomodará sobre su pecho. Debido a que así tendría una posición más confortable, ella pasó su mano alrededor de la cintura del chico que acabó apoyando su barbilla sobre la parte superior de la cabeza de ella y sonrió:

-Desprendes mucho calor-dijo sin borrar la sonrisa. Ella soltó un pequeño sonido que le permitió entender que se encontraba a gusto en ese momento. Se empezó a reproducir una canción de Police que tanto le gustaba a ambos, y fue ahí cuando él se dio cuenta de que ya habían escuchado toda la lista:

-¿Quién se levanta a cambiar de lista de reproducción?-dijo él mientras miraba al techo sin soltarla, pero ella no contestó-¿hey?-miró para abajo y percibió como sus ojos estaban cerrados y su pecho se levantaba lentamente. Se había quedado completamente dormida.

Dibujo una pequeña sonrisa inocente en su rostro al notarlo, y es que sintió ternura en como ella se había dormido sobre su pecho debido al cansancio que tenía encima. Alzó la mano con cuidado para apagar el ordenador, intentado no despertarla. Después se acomodó y pasó una vez más una mano acariciando el pelo de ella, antes de quedarse también dormido.

UN SIMPLE “HOLA”

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Me quede petrificada mirando sus ojos pardos. Era la primera vez que le tenía tan cerca y me sentía acobardada. Era su esplendor lo que me hacía mover el pie izquierdo de arriba hacía abajo. No puedo negar que soñé sucesivas noches con tenerle así, frente a mí, y era tal como lo imagine; Su pelo oscuro brillaba por la luz del sol que en el se reflejaba, sus labios carnosos poseían un color rosado y su piel morena se quedaba grabada en mi memoria sin poder evitarlo. Me dejó ver sus dientes al dirigirme una sonrisa, que hizo que por los nervios pegará un tirón de las mangas de mi jersey. Y finalmente le tenía frente a frente y con su mirada dirigida solo a mí.

-Hola-me saludó amablemente.

La capucha de su sudadera caía por encima de su chaqueta vaquera, marcada con imágenes de grupos de los noventa, y su mano, llena de pulseras entrelazadas, se alzó para acompañar su saludo con un gesto.

-¿Te encuentras bien?

Debió de decirlo por mi cara de pánico, el mismo pánico que sentiría alguien al ver un fantasma, pero él generaba en mi algo que nadie más podía generar.

Le di una vaga respuesta, que fue suficiente para convencerlo de que no era tan estúpida como mi cara le podía haber hecho creer.

-Ya nos veremos.

Se alejó poco a poco, mostrando su espalda. Y se fue dejándome la misma sensación de siempre, de no saber cuando le volvería a ver. Se fue haciendo que me sintiera afortunada por hablar con él, y a su vez desdichada por no ser capaz de ser mas que un simple “hola”. Pero supongo que no seré la primera en sentirme así, ni la última.

Lo único que esa breve conversación había generado, era un recuerdo imborrable para mí y una sensación de vacío en mi corazón lleno de amor y sin dueño que lo recibiera.

Sácame de aquí

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-Sácame de aquí-dijo mientras se miraba los zapatos

Él la miró con cara de sorpresa por unos segundos- ¿Y dónde se supone que iríamos?

-Cualquier lugar es mejor que este-le contestó mientras levantaba la cabeza lentamente. Se colocó un poco más cerca de él y comenzó a sonreír mientras le miraba a los ojos- No tenemos de que preocuparnos, si nos vamos ahora todo quedará atrás.

-¿Qué hay de tu padre? ¿Y de mi hermano? No es tan fácil. Tenemos una vida aquí.

-No-dijo convencida, en sus ojos se podía leer la falta de remordimientos.

-Sí-contestó él rápidamente.

Ella volvió a bajar la mirada. Él optó por cogerle la mano. Era cierto que su vida no era sencilla. Y se podía percibir en sus miradas, que lo único que les salvaba de ese desastre era lo que ellos habían construido entre los dos.

-Sabes que me muero de ganas de sacarte de aquí, pero no es tan fácil- se animó a decir mientras dibujaba círculos en la mano de ella- Yo te quiero.

Al escuchar eso, ella levanto la cabeza con los ojos cerrados, y colocó su cara de manera que pudiera recibir de frente el aire fresco que venía. Él estaba diciendo la verdad. La quería, y quería lo mejor para ella, pero ¿qué tenían en común?. Ella era una chica fuera de serie, capaz de dejarlo todo atrás, él no tanto. Su responsabilidad era mayor que las ganas de huir de allí.

Ella se tumbo en el suelo, siempre con los ojos cerrados, y comenzó a cantar:

-”Would you bail me out If i need it? Help me down, will you catch me when I fall? Another night I’m out here wasted… Another night you’ve got to take my call”-era su forma de decirle que también le quería.

Ambos comenzaron a sonreír. Él se tumbó a su lado y ambos observaron las nubes por un par de horas. En silencio.

All time low song (https://www.youtube.com/watch?v=J4NqUhGBouA)