Mini-relato: Olvidar

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No podía más. Estaba cansada de convertirme en el tipo de persona que satisfacía las necesidades de todo el mundo. No quería seguir siendo la misma, quería un cambio y el primer paso para cambiar era olvidarme de él. Estaba harta de ser un objeto dentro de esta sociedad en la cual, cada uno pertenecíamos a mundos muy claramente diferenciados.   Él había conocido a alguien y yo seguía igual, vivía en un universo paralelo donde creía en cuentos de hadas que jamás existirán y que poco a poco van desapareciendo a medida que pasaban los días. Sabía que debía olvidarle  nunca fuimos nada y cada vez estoy segura de que nunca lo seremos.  El teléfono no paraba de sonar, pero yo no quería hablar con nadie. Soy más de guardarme mis pensamientos y  sufrirlos en silencio.  Soy más de llorar cuando no hay nadie y reír cuando estoy acompañada. Soy más de preocuparme por los demás y dejar de lado mis deseos. Pero hoy quiero salir fuera  y conocer mundo. Quiero descubrir que es amor y sentirse amado. Quiero sentirme en una nube. Quiero reír por diversión, quiero llorar por intentarlo y fracasar, quiero ser libre. Quiero salir con mis amigas a bailar, quiero sentirlas cerca, quiero sentir la música mover mis pies. Quiero disfrutar de mi familia, quiero momentos agobiantes y momentos electrizantes. Quiero tener a alguien a mi lado. Quiero despertarme con un mensaje. Quiero querer tanto a alguien que me duela. Quiero que mueran por mí. Quiero cumplir un sueño. Quiero ser yo sin ataduras.

Todos mis pensamientos pasaron y me dejaron liberada:

-¿Sabes que Alex tiene novia?

-Sí-dije fríamente

-¿Te afecta?

-No

-¿O no quieres que te afecte?

Miré a María. En mi rostro se podía leer miedo unido a confusión y por supuesto muchos celos. Ella no dijo nada y continuo leyendo el libro que tenía entre sus manos. La rabia que dentro de mí se acumulaba, estaba a punto de explotar y salir al exterior de la manera más horrible que uno se puede imaginar:

-¿Qué vas a hacer?-dijo guardando el libro

-Nada

-Ese es tu problema-dijo- Nunca haces nada

-Seguiré sin hacerlo

-Dime ¿Por qué?

Tras unos segundos dije:

-Porque no puedo hacer nada-Una lagrima se deslizo por mi mejilla- Siempre que me gusta alguien dejo que cosas como estas pasen. Es parte de mi naturaleza

María entendió que lo único que en ese momento me iba a consolar era un abrazo.  El aire movía mi cabello, hacia que se desplazara de un lado a otro haciendo que un escalofrío ocupara mi cuerpo:

-Luz-dijo- No dejes que un error acabe con tus ganas de vivir

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