Me gustaría vivir en una película de Woody Allen

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Me gustaría vivir en una película de Woody Allen. Como lo leéis, me encantaría poder vivir en una película de Woody Allen.

Ya el hecho de poder vivir en una película me parece fascinante. Imaginaros poder despertarse al lado de un apuesto actor como Ryan Reynolds, como en esas películas románticas de sábado por la noche. O poder desafiar en un duelo a Jack Sparrow mientras cruzas algún mar muy lejano, bailar al ritmo de Billy Elliot, cantar alguna canción propia de una banda sonora de Disney (Porqué Hakuna Matata) o ver como Leonardo di Caprio se despide desde la borda del Titanic. Sería inolvidable el ver el vals de la Bella y Bestia, poder compartir un viaje espacial con R2D2 Y C3PO, pasear junto a Gregory Peck por las calles de Roma, pararte frente al escaparate de Tiffany & co con la señorita Hepburn, que Monroe te guiñe un ojo o que un rebelde sin causa te ve una vuelta en coche.

O tal vez en una película de Hitchcock y convertirme en espía. Aunque esto podía llegar a ser muy estresante, que si pájaros locos, aviones que te persiguen, recibiendo notas cada dos por tres y a James Stewart mirándote desde su ventana. Sería agotador.

Pero yo no me conformo con eso, yo quiero que sea Woody Allen el que dirija la película de vida. Que narre con tanto intelecto mis días en Manhattan y que me permita compartir cartel con artista de la talla de Mia Farrow o Diane Keaton. Está vez quiero ser yo la que entre en la pantalla y que no sean los personajes los que se marchen de la película. Y no podemos olvidar que uno de mis deseos es que el propio Allen parezca en la película, contando algún que otro chiste o haciendo un comentario que haga que todos nos paremos a pensar en eso mismo que ha dicho por unos segundos, porque yo siempre he querido vivir en una película de Woody Allen.

Bueno, puede que si eso no es posible, me conforme con que sea una de Billy Wilder y que Jack Lemmon este esperándome en la puerta de su apartamento para invitarme a cenar espaguetis con albóndigas.

Mini-Relato: Sus ojos

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Entró gritando a pleno plumón, diciendo atrocidades de mi, y con los ojos llenos de lágrimas. Apretaba con fuerza sus manos y daba vuelta de un lado a otro de la habitación.

Todo iba a gran velocidad, hasta que contuvo aire y me miró, en ese momento todo se ralentizó. Su mirada se clavo en mí como un afilado cuchillo, haciendo que mi corazón sangrara por dentro, su desconfianza en mi me estaba matando. Era el dolor más grande que podía haber sentido en mucho tiempo, el ver a través de sus ojos como comenzaba a despreciarme.

Se que no fueron mis mejores palabras, y sabía de ante mano que dijera lo que dijera, ya no iba a creerme, pero debía de intentarlo una vez más:

-Escúchame, no es lo que piensas- de nuevo volví a usar una frase típica- no quise que te enteraras así, lo único que hice fu…

En ese momento el golpe de la puerta calló mis palabras y trajo consigo un largo silencio, que duro años. Todo fue mi culpa, y no puedo ni quiero encontrar nada que me excuse de lo que pasó, fue por mis actos que se fuera, y fue también mi culpa que me dejara con mi soledad.

Adiós 2013. Hola 2014

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Adiós 2013, ha sido un año completito. Podría resumirlo diciendo que mi vida ha sido un pequeño caos este año (aunque como la mayoría de ellos casos, siempre es un caos). He presenciado a lo largo de este año que nos deja, una serie de actos de gran variada, a destacar algunos:

Mi graduación. Por fin inicié una nueva etapa que llevaba tiempo queriendo iniciar, ya era hora de dejar atrás el instituto y poner rumbo hacia la universidad. Puedo decir que he alcanzado todos mis objetivos correspondientes a mi vida en el instituto y que ahora tengo puesto el ojo en alcanzar otros objetivos en mi vida universitaria.

Mis 18 años. El 2013 me ha dado la mayoría de edad y se podría decir que me ha sentado bien. Cumplir 18 años ha sido un momento que recordaré toda la vida y entre todos esos momentos, resaltar el vídeo que me hicieron para felicitarme, desde aquí dar gracias a todos los que participaron y decirle a esa persona que trabajó duro para hacerlo que es la mejor.

-La universidad. Como ya he dicho este año he empezado a estudiar mi grado en la Autónoma de Madrid. Ha supuesto un cambio en mis costumbres y una nueva forma de vida, y eso me ha alegrado muchísimo (creo que lo necesitaba). Pero aún me parece raro que me llamen universitaria.

-Londres. Como iba a olvidarme de Londres. Este año he conseguido ir a visitar una de las ciudades europeas más bonitas del mundo. Además este viaje ha sido especial ya que un viaje de amigas siempre es especial (y más, si me permitís decir, si viajas a un sitio como Londres). El sentirte arropado por todos los lugares que tantas veces has visto en las revistas y en la televisión siempre es mágico, pero el disfrutar de unas cuantas risas desde que te levantas hasta que te acuestas mejora las cosas sin duda. Y debo añadir dos cosas en este apartado; Nandos y su peri-peri y la casa de mi Sherlock (Ya me entendéis, aunque puede que lo del peri-peri no).

Por último añadir algo que con lo que me gustaría concluir esta valoración, este año lo he pasado con toda la gente que me quiere y eso siempre es un logro, me refiero a poder compartir tu vida con gente que sigue contigo después de los malos y los buenos momentos, y que te das cuenta de que esas personas que llevan años ahí siguieran cuando las necesites. Por desgracia también me he dado cuenta de que no toda la gente que conocerás en tu vida será así y que muchos se irán alejando de tu lado. Aunque todo tiene sus cosas buenas y es que este año he conocido gente nueva, personas encantadoras y con las que me gustaría compartir este 2014 que empieza esta noche, ya sabéis lo que se dice: “Las gallinas que entran por las que salen” (o algo parecido).

Han sucedido muchas más cosas durante estos 365 días del 2013 y aunque he tenido días malos (como cualquiera) también he tenido días especiales.

Ha este 2014 le pido que empiece con buen pie y que me traiga mucha felicidad, y que por lo menos se ha igual que el 2013 o si se puede (puestos a pedir) que sea mejor.

(Este contenido posterior viene dado por una friki loca, si no eres tolerante de los fandoms no sigas leyendo)

Tenía que decirlo o si no iba a reventar, dos cosas:

-El 2013 me trajo: Conocer a Chris Colfer, a raíz de Glee, que se a convertido para mi en la persona que más admiró de este mundo, y aunque parezca una tontería (para algunos parecerá una gilipollez), yo quiero llegar a ser como él. Tuve también la oportunidad entre otras, de; asistir al concierto de 1D y a la premiere de su película y iniciar America Horror Story (tenía que decirlo).

-El 2014 me traerá: A Sherlock ( en concreto me lo trae mañana) y no puedo esperar más emocionada su regreso y el concierto de 1D en Madrid en junio.

¡Este 2014 promete!

Baker Street

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Hace unos meses me encontraba frente a la puerta del 221B de Baker Street. Había estado allí antes, pero solo en mi imaginación, por eso cuando vi por primera vez el número de la puerta mis ojos se abrieron de asombro, estaba en la puerta de su casa.

En ese momento un cúmulo de emociones me inundaron. Hacía tiempo que quería pisar la acera de Baker y pasear observando la gran placa que anunciaba el inicio de la calle. La calle en la que vivía mi personaje preferido y que tanto tiempo llevaba admirando. Me imaginaba a Sherlock observando por la ventana escondiéndose detrás de las grande cortinas blancas de encaje, mientras Watson leí las noticias de la mañana y la señora Hudson preparaba té.

Ese lugar me trasmitió más de lo que me esperaba. Cada vez que paseaba por las calles de Londres recordaba alguna de las historias de Sherlock y podía verlo correr por las calles persiguiendo a los asesinos más sanguinarios de Londres, pero cuando estuve enfrente de la que fue su residencia, todo cobró vida de manera diferente, me sentía en las nubes.

Mi emoción fue tal que necesite entrar a curiosear en la tienda-museo que hay dedicada a Sherlock, cuando crucé la puerta me sentí como en 1889. Toda la decoración ambientada en la época hizo que mi corazón diera un vuelco (siempre que omitamos que amo las antigüedades). Ojeé libros, acaricié un gran sillón rojo y sostuve entre mis manos una gran lupa, vamos lo que cualquiera hubiese hecho (Cualquiera como yo).

No quería irme de allí, porque me sentía en el paraíso. ¿Os imagináis lo que será leer una de las historias en el interior de la casa sentado en un gran sillón y fumando una pipa (falsa para los que no fumen)? Pues yo sí, y lo llamaría paraíso.

¿Quién soy?

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Voy a presentaros y un escrito que realice hace mucho tiempo atrás para un concurso de filosofía en el instituto. Creo recordar que quede en séptima posición, así que no estará tan mal.

¿Quién soy?

¿Quién soy?, una pregunta que tal vez tenga respuesta diferente dependiendo de quien la responda. Puede que unas personas sean responsables, o tal vez sean inquietos. Puede que otros sean maduras o que sean olvidadizos. ¿Quiénes somos? No puedo responder dicha pregunta sin antes exponer que es lo que nos hace ser como somos.

¿Somos reales o ficticios?; Es una pregunta que se subordina a la anterior. Tal vez no somos tan reales como creemos, puede que en verdad todos nuestros actos sean ficción. Para explicarme voy a decir, que tal vez nuestra forma de ser, o nuestros actos, son producidos por algo externo que no nos deja ser nosotros en realidad: tal vez un grupo de amigos que te cambia, la forma de pensar o una moda que te hace cambiar tu estilo de vestir. Si vamos a ponernos a pensar en que somos, debemos tener en cuenta si nos dejamos influenciar por las cosas externas, o si ya estamos influidos por esas cosas. ¿Cómo saber si estamos influidos por algo? No siempre es fácil, para algunos imposible. No tiene por que ser una sola persona, puede que toda la sociedad, todo lo que nos ofrece la naturaleza también influya en nuestro yo.

Profundicemos en esto. ¿Qué soy dentro de mí? A parte de una serie de órganos que permiten que mi corazón lata, ¿Qué más cosas hay en mí? ¿Hay sentimientos? Puede. El corazón es un órgano que permite la circulación de la sangre y que además permite a su vez la vida. Mucha gente cuando emplea la palabra corazón, no se refiere a este término, sino a algo mucho más sentimental. Ellos se refieren a que en nuestro corazón hay emociones, las cuales nos permiten sentir. Yo considero que para hacer un análisis de que somos, necesitamos saber que sentimientos tenemos en nuestro corazón. Una persona puede ser mucho más sensible que otra, puede enfadarse con más rapidez que otras o simplemente puede sentir con gran intensidad y no expresarlo. Los sentimientos y la manera en la que los expresamos es una de las formas de saber quiénes somos.

Por otra parte debemos hablar de nuestra apariencia física. ¿Qué tipo de ropa llevas? ¿Cómo de corto llevas el pelo? Esta parte del yo, es fundamental para entender a las personas, muchas veces la ropa es una expresión del yo, de como se siente, de cuales son sus gustos. Actualmente en nuestra sociedad, existen otras formas de expresión, los tatuajes. Los tatuajes, de diferente formas y colores, implican un factor de yo, ya que en ellos las personas expresan sus deseos, aspiraciones, gustos o lo que más le importa. Como ejemplo, los góticos emplean el negro para expresar sus sentimientos.

Puede que estas características de las personas no sea exactamente nuestro yo real. Puede que estemos influenciados por esas cosas externas que nos hacen cambiar. Una moda puede hacerte llevar el pelo más corto o más largo o incluso cambiarlo de color. Puede que un grupo de amigos que vistan de negro te influyen para que uses ese color. Esto es otra forma de expresión de sentimientos, otra forma de expresar quien somos.

Alguna vez has clavado tu mirada en el espejo y has mirado fijamente tu yo. Has observado ese lunar que tienes en la mejilla y te has preguntado que hace ahí. Simple pregunta para algunos, naciste con él, pero “¿Por qué?” dirían otros, ¿Es parte de lo que soy?. Naturalmente que lo es. Todo lo que hay en ti lo es, ya sean tus manos arrugadas por el agua, o tus granos de adolescencia. Aunque no te guste, esta ahí. Para conocerte a ti mismo, aunque sea un factor no muy relevante, debes observar tu yo, porque algunas de tus cualidades se expresan por tu físico.

Con esto podemos introducir otro factor, las cualidades de cada uno. ¿Eres responsable, atento, ordenado? O ¿Tal vez eres descuidado, desordenado, patoso…?

Las cualidades de una persona se pueden expresar a través de su aspecto físico en algunas ocasiones. Bien como decía Sherlock Holmes y su método deductivo, podemos saber algunas características de una persona; aquél que es ordenado llevara su ropa colocada adecuadamente y cada dobladillo recto; aquél que es olvidadizo, dejará en casa alguna prenda en alguna ocasión o, puede olvidar, por ejemplo planchar su camisa. Una persona descuidada puede tener una ligera mancha en su blusa o en la parte baja de su pantalón, pero alguien que es cuidadoso no se permitiría pisar ningún charco un día de lluvia. Con este método de deducción podemos clasificar a una persona y sus calidades.

Las cualidades son otra parte de nuestro yo. ¿Pero que hay de las emociones?. Las personas compartimos las emociones primarias (alegría, ira, tristeza, asco, sorpresa, miedo), ya que cualquier persona del mundo las experimenta a lo largo de su vida. Por otra parte, sobre todo la experiencia, depende de como es el yo, y de lo que vivido.

Tras decir esto, os vuelvo a preguntar: ¿Qué soy?

Soy un animal racional que ha desarrollado su cerebro por encima del resto de animales. O como decía Aristóteles, materia y forma o tal vez mi alma y mi cuerpo se unan en la glándula pineal de Descartes. O simplemente soy un ser indescifrable.

¿Tal vez seas familiar.? Mi gente puede que sean otra parte de mí. La manera en la que me han criado mis padres o la forma con la que me tratan mis amigos. Podríamos considerar las personas de mi alrededor otro factor para resolver la cuestión de quien soy. Ellos me han aportado grandes cosas de las que en mi existen. Mis padres, aparte de darme la vida, me han enseñado unos valores y unas reglas.

Esto podríamos profundizarlo y empezar a hablar del Estado. La sociedad también es algo de mi yo. Una persona que viva alejada de una civilización no sería igual que yo, que vivo en un gran complejo democrático. Yo tengo que regirme por reglas y normas que condicionan mis actividades. Yo soy parte del Estado, soy miembro de la sociedad.

Otro de los factores que claramente puede alterar el yo es la religión. No importa la religión que practiques, todas ellas condicionan a las personas a creer algo, a vivir sumisos a unas creencias que también afectan su ser. Las religiones y sus aportaciones, tanto históricas como actuales, son parte de muchas personas que hoy en día habitan el mundo.

La historia, lo que nuestros antepasados vivieron nos incumbe. Gracias a sus errores y aciertos hemos podido ser lo que hoy somos y, si algo en nuestra historia, tal vez por pequeño que sea, hubiese sido diferente, con plena seguridad, nos encontraríamos en una realidad distinta. Sin las sucesivas investigaciones y descubrimientos de miles de personas que dedicaron su vida a ello.

Todas las cosas mencionadas anteriormente afectan a las personas, y son fundamentales para poder contestar a la pregunta de quien soy. Todo lo dicho nos repercute, puede que de diferentes maneras, con mayor o menor intensidad, pero son parte de nosotros.

Somos muy diferentes unos de otros,existen personas fuertes, débiles, frágiles. cariñosas, amables, miedosas, aventureras o aburridas, pero a pesar de ello, nunca subestimes al débil ni infravalores al fuerte, porque todos podemos dar lo mejor y lo peor de nosotros mismos, de nuestro yo.

En conclusión, aunque tu sociedad, tu grupo de amigos, tu familia, tus creencias, tus ideologías, tus sentimientos, tus ilusiones te hagan ser quien eres, no olvides demostrarlo cada día, y sobretodo, se tú mismo.